Nunca entendí porque le llaman el Valle Invisible...
Quizá para que pocos se acerquen a él y este lugar siga conservando su belleza...
Fue una variante que disfruté muchísimo.
Siempre merece la pena acercarse a Llanes y buscar esta mágica ruta...
Aquí vengo a compartir mi pasión por Asturias, mi pasión por su paisaje y su universo...Y junto a mí, mi Sandero y la Canon. Un vehículo capaz de llevarme hasta el infinito y más allá y una cámara a pilas cargada de un valor sentimental incalculable. Junto a ellos me "pierdo" cada vez que encuentro ocasión sola o en compañía de otros por un paisaje inmensamente bello que me hace infinitamente feliz... No me pongo a prueba ni supero grandes retos, simplemente disfruto del paisaje y soy feliz.
Más que una ruta, apenas un paseo...
Pero merece la pena al cien por cien...
Se supone que son tres cascadas, pero la tercera es acceso imposible...
Las dos primeras, cubren las expectativas sobradamente...